La alineación de las palabras

Por Sara Valverde

No a todas las palabras se las lleva el viento. Muchas quedan impresas de manera perenne sobre el soporte que han sido inscritas. Así nos han llegado textos y pensamientos de autoras y autores, que bajo unas circunstancias determinadas consumieron el acto de la escritura. Un hecho que como consecuencia repercute en lxs lectorxs, que se han nutrido, y vinculado a la experiencia y contexto del cual destilaron las palabras.

En este sentido, es prácticamente esencial el qué y el cómo se interpele al lector, al igual que sucede con el/la artista plásticx, el/la dramáticx, o el/la audiovisual en relación al espectadorx. Resulta imprescindible; porque detrás de cada manera de hacer, se halla el para qué se ha hecho. Con ello, en el marco de esta segunda edición de las jornadas ‘Escribir de Arte’ en la Facultad, recupero uno de los textos del tercer invitado como ponente, David Armengol, que publicó a tenor de la exposición réserVoir que creó y comisarió Manel Clot, allá por el 2003.

Un escrito en el que la palabra, además de servir como vehículo de comunicación, supone el objeto de la tesis curatorial. Un punto de partida que se inicia tras revisar Manel Clot el archivo de frases que había ido coleccionando a lo largo de su vida. Parece ser que este juntar fue sin una lógica preliminar, ni un fin concreto; únicamente por el acto reflejo de haberse sentido identificado con lo que cada enunciado contenía.

Lo que al final sí se resolvió en una muestra constituida por un caleidoscopio de voces y representaciones artísticas, aunque en su conjunto, todas eran Clot. “En este sentido, y ante sus dificultades de definición, – escribe David Armengol-, réserVoir se erige como muchas cosas a la vez: un experimento textual, un posible método de literatura artística, un ejercicio de práctica curatorial, un modo de sentir, y de ser… En definitiva, una metodología de trabajo basada en conexiones afectivas y sistemas de complicidad”.

Resulta interesante esta última síntesis, en la que complicidad puede sustituirse también por implicación. Un efecto que se espera que se produzca in situ cuando consumimos cultura, sea cual sea, la producción creativa. Sin embargo, sería importante incidir en que este tratamiento se debería poder extrapolar a lo que de manera indirecta también es parte de la creación, como lo es la divulgación mediática. El carácter de los escritos a diario en los medios de comunicación sobre cultura, arte, -quizás en los semanales del fin de semana se traten con algo más de profundidad, o incluso se impregne la opinión argumentada de quién suscribe- están reducidos a informaciones neutras, repetitivas, esterilizadas de provocar ninguna reacción o vínculo de complicidad entre lo escrito y el lector.

De otra manera sucede con secciones como la política, la economía, el fútbol, cuya cobertura no solo supera en cantidad la información, sino el tratamiento de ésta suele alternar entre notas de prensa insípidas y artículos de opinión, con el fin de avivar el estímulo del debate.

En arte es habitual que las publicaciones sean repetitivas no sólo sobre los mismos espacios, lxs mismxs protagonistas, sino hasta la misma nota de prensa es una copia y pega en todos los medios. La palabra tiene un uso y cumple su función dentro de la sociedad, pero como todo, su radio de actuación depende del espacio en el que actúe. Por ello, es posible que la dosis de anestesia alienante retumbe con doble efecto sobre las palabras de cultura.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s