Relaciones con la naturaleza y la identidad a través del arte Barro Calchaquí Encuentro Nacional de ceramistas 2018

El canto y el barro son dos expresiones que forman parte de la identidad de los valles calchaquíes. Estas dos formas de expresión popular permiten establecer enlaces y redes de conocimiento compartido a través del Encuentro Nacional de Ceramistas del Barro Calchaquí, que se celebra cada dos años en el pueblo de San Carlos, provincia de Salta en Argentina y, en esta ocasión se trató el tema de la Minga, palabra que desde tiempos precolombinos se utiliza para designar una forma de trabajo colectivo.

El objetivo de este artículo es, por un lado, difundir el encuentro, lo cual permitirá establecer un puente entre los distintos continentes e invitar a las y los lectores a conocer más sobre éste y otros proyectos culturales autogestionados que se realizan actualmente; asimismo, se extiende la invitación a participar, generando con ello nuevos enlaces y redes de comunicación. Por otro lado, quiero compartir parte de esa experiencia a través de una grabación de campo en la que muestro un fragmento de las coplas que ahí se entonaron y una breve entrevista a Gastón Contreras, uno de los organizadores del encuentro.

La Minga en Barro Calchaquí es un concepto que define una práctica cultural y ancestral que consiste en un sistema colectivo en el que se establece relaciones con el entorno, la naturaleza y la sociedad. “Antigua palabra americana para denominar un modo de realizar trabajos. La minka (quechua) o minga denominada también minca o mingaco es una antigua tradición de trabajo comunitario o colectivo con fines de utilidad social voluntario” (Olivier, 2018).

Ceramistas
Fotografía: Aintzane Ibarlucea Aguirre

Como señala Mónica Olivier (2018) este modo de trabajo colectivo es una herencia ancestral, un legado que tiene que ver con la manera en que se establecen relaciones con la naturaleza y los seres humanos. “Entre esos asuntos humanos, hay un modo de entretejer las vidas, un modo cooperativo y solidario de transformar el mundo que se llama «MINGA»”.

Si bien, es un encuentro de ceramistas, en Barro Calchaquí convergen todo tipo de expresiones y la participación es múltiple, ya que en torno a este oficio se reúnen artistas, investigadores, docentes, músicos, entre otros, extendiendo redes de diálogo y comunicación a través de talleres, charlas, conciertos, exposiciones, muestras gastronómicas, entre otras actividades que se desarrollan de manera libre y gratuita. En torno a la cerámica, cuenta Gastón, se intercambian conocimientos, sean éstos, transmitidos de generación en generación, a través de la formación académica o de forma autodidacta, los cuales son de gran importancia para enriquecer y dignificar una actividad de tradición milenaria. Se trata de un encuentro autogestionado que cuenta con la participación de voluntarios a través de la red “Amigos del Barro Calchaquí”, en el cual se convoca a distintos ceramistas para desarrollar un proyecto a partir de la temática planteada por el encuentro durante cuatro días. Finalmente, las obras realizadas se cuecen en hornos de leña hechos con adobe y preparados anteriormente para este encuentro, exponiendo posteriormente los resultados. De esta manera, participan alrededor de 30 ceramistas de distintos puntos del país, así como de Bolivia, Perú, Chile y Uruguay.

Barro Calchaquí 2018
Fotografía: Aintzane Ibarlucea Aguirre

Como explica Gastón Contreras, lo que se busca en Barro Calchaquí es fomentar también el trabajo en el exterior, concretamente en el espacio público, llevando la cerámica fuera del taller o del escritorio y así, reforzar el concepto de la Minga a través de la construcción colectiva y la práctica artística. Por otra parte, busca una proyección latinoamericana, en donde se habla un mismo lenguaje pero también se comparte con otras culturas como el País Vasco, Galicia o Cataluña, ya que existen lazos en cuanto a la producción alfarera tradicional y que tiene que ver directamente con la producción que se hace en Latinoamérica, pues son formas parecidas en las que se comparte un lenguaje en común. Así, la práctica cerámica se proyecta en la identidad desde San Carlos a todos sus vecinos y el mundo.

Alternando con estas actividades, la copla está presente a través del ritmo y el canto, haciendo de ella una forma de expresión propia del lugar en la que el ingenio y la improvisación se manifiestan de manera colectiva, dando vida a la plaza del pueblo durante el encuentro. De esta forma, el canto es un medio para establecer una comunicación con la madre tierra a través de la ofrenda y a su vez, un vínculo permanente en las relaciones humanas, por ello, considero que la copla es un modo de relación directa con el entorno.

DSC_0064
Fotografía: Aintzane Ibarlucea Aguirre

Gastón Contreras, además de explicar lo que hacen a partir de esta forma de trabajo como colectivo, habla sobre lo interesante que les parece la creación y la importancia de estudiar arte, como algo que nutre y ayuda para expresarse, para ver la vida de una manera distinta, ya que siempre hay una búsqueda constante por “saber de dónde viene uno”, lo cual lo lleva, en su caso particular, a investigar y realizar cerámica, buscando dentro del estudio y la práctica del arte el hilo conductor que lleva a forjar la identidad de cada uno, independientemente de si proviene de la tradición o no, pero que ayuda a que hagamos la vida mas agradable y ver la belleza en lo cotidiano y en general.

Barro Calchaquí 2018
Fotografía: Aintzane Ibarlucea Aguirre

Para terminar, quiero compartir una reflexión acerca de las relaciones entre el sujeto y el objeto y que me conducen a pensar sobre la complejidad del pensamiento y que permiten comprender mejor las teorías propuestas por Morin (2011), Dewey (1948) y Whitehead (1968), llevadas a la práctica a raíz de las palabras de Osvaldo Fuentes, uno de los ceramistas participantes, quien decía, entre otras cosas, que con respecto a los procesos cerámicos es más importante el sujeto y la experiencia vivida en el momento de trabajar con el barro que el objeto terminado en sí mismo.

Considero que vivir este encuentro en definitiva es vivir una experiencia en la que se activan todos los sentidos para transformar la realidad del lugar a través del arte, por lo que agradezco a Barro Calchaquí, al pueblo de San Carlos por compartir esta experiencia y en especial a Gastón Contreras por ceder un espacio de su tiempo para esta pequeña entrevista que puede escucharse en el siguiente enlace:

https://soundcloud.com/larekamaracharlasentrevistasyconversaciones/barro-calchaqui-2018-entrevista-a-gaston-contreras

 

 

Referencias

Barro Calchaquí (2018). “Encuentro Nacional de Ceramistas”. Recuperado de: http://barrocalchaqui.com/, consultado en septiembre de 2018.

Barro Calchaquí (2018) Recuperado de: https://www.facebook.com/barrocalchaqui/. Consultado en septiembre de 2018.

Dewey, John (1948).  La experiencia y la naturaleza. (Trad. José Gaos). México: Fondo de Cultura Económica.

Mónica Olivier (2018). “Reivindicaremos la sabiduría del tiempo”. Minka. El fanzine de Barro Calchaqui.

Morin, Edgar (2011). Introducción al pensamiento complejo. (Trad. Marcelo Pakman). Barcelona: Gedisa.

Whitehead, Alfred North (1968). El concepto de la naturaleza. (Trad. Jesús Díaz).         Madrid: Gredos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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