Insultos al publico de Peter Handke: análisis de una imagen (1)

La imagen en cuestión se encuentra en el segmento 1h:15m:18s, hacia el final del video. El video[1], en blanco y negro, fue grabado en 1966 en un teatro en Frankfurt y muestra la puesta en escena dirigida por Claus Peymann del texto Publikumsbeschimpfung (Insultos al publico) de Peter Handke .

La imagen que me detiene es la de los cuatro performers frente a cuatro micrófonos delante de un público en una sala iluminada. En esta imagen minutos antes de concluir la obra se produce un cambio de registro, un salto en la manera de organizar los materiales semióticos de la obra: entran los micrófonos. Esta imagen que se coloca como antecedente en mi memoria de imágenes de otras piezas escénicas vistas en otros videos como son un fragmento de “LSD” (1982) de The Wooster group o “Speak Bitterness” (1994) de Forced Entertainment. Ahí también los micrófonos son parte de la escenografía y al mismo tiempo son una extensión de los cuerpos y las voces de los interpretes. Los micrófonos amplifican y deforman las voces, como si fueran antiguas mascaras griegas, pero sin la necesidad de cubrir los rostros y permitiendo que los cuerpos puedan presentarse y resonar de otras maneras (menos impostadas, más intimas quizás). Cada interprete, detrás de su micrófono, aparece y desaparece intermitentemente entre actor, vocalista de una banda rockera, presentador de una programa de televisión o speaker en un mitin político. Las recitación es repetitiva y rítmica, en un concierto de múltiples voces que busca tanto el entretenimiento como reventar el propio espectáculo a través de los altavoces que deforman y distorsionan el pensamiento ante una masa de espectadores. Los insultos amplificados resuenan ahora en el teatro, y como todo lo que se micrófona y se vuelve megafonía, adquiere ahora una autoridad y un valor social que oscila entre la alerta, el control y emergencia social. La voz metálica y sin cuerpo impone su estatus, los performers suben el tono y la provocación aumenta. Como si el micrófono no fuera una cuestión solo de volumen sino de poder.

(…) Mientras les insultamos, ustedes no nos escuchan, pero nos oyen. La distancia que nos separa no es infinita. Mientras les insultamos, su inmovilidad y su incomodidad se hacen manifiestas. Nosotros no vamos a insultarles, sino a emplear los insultos que ustedes utilizan. En nuestros insultos, habrá grandes contradicciones. No nos dirigimos a nadie en particular. Vamos a crear un espacio sonoro. No tienen por qué sentirse amenazados. Ya que están advertidos, no se turben ante la avalancha de nuestros insultos. Ya que el tuteo es una especie de ofensa, podríamos tutearles. Sí. VOSOTROS sois el objeto de nuestros insultos. Y nos vais a oír. Pedazo de besugos! (…) (Insultos al público, Peter Handke)

[1] Publikumsbeschimpfung/Insultos al público Peter Handke, Frankfurter Theater am Turm (1966) https://www.youtube.com/watch?v=duRdDqWKumI

 

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